Mi vida se ha signado derredor de tres instituciones fundamentales: la Familia, el Trabajo y el KarateDo. Las tres me han brindado victorias y ocacionales derrotas. Sin lugar a dudas las tres me han formado.
Hoy comparto con ustedes una GRAN alegría, de esas que el Karate te trae cuando estas distraído, mirando para cualquier lado.Luego de 18 años de práctica, una carrera universitaria y su propia familia, uno de mis "hijos por adopción asimétrica": Joaquín, ha encontrado su Lugar, su Proyecto, su Casa y ...su DOJO.
Un maestro sabe que ha hecho su labor cuando se ve superado por su alumno. En buena hora.
Ganbate kudasai, querido amigo y que tu nuevo Dojo explote de risas y emociones, sudor y lealtades, Valores y Familia, que despúes de todo, de eso se trata el Karate, el Camino que elegistes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario